8 de septiembre de 2018

Durkheim - Suicidio y sociología


Émile Durkheim (1858-1917)


Primer pensador e investigador moderno del suicidio. En síntesis, su axioma fundamental sería que si el suicidio se debiese a cuestiones individuales, este fenómeno se produciría de manera similar entre las diferentes sociedades y culturas, y en los diferentes momentos en una misma sociedad. Al no ser así, el suicidio es precisamente la respuesta individual de las diferencias entre sociedades o ciclos más o menos suicidógenos. Durkheim identificó 4 tipos de suicidio partiendo de la consideración de las relaciones entre el individuo y la sociedad, según aquél estuviese o no integrado en ésta o según si ésta poseyese una mayor o menor regulación social. De esta manera, encontró cuatro tipos de suicidio: altruista, egoista, anómico y fatalista.

Estos 4 tipos se caracterizan por:

  1. Suicidio altruista.- Sería el que se realiza en beneficio de otros, fundamentalmente el resto de miembros de la comunidad a la que pertenece el suicida. Los intereses de la comunidad se anteponen a los del propio individuo, que acepta como propio el beneficio común. El mejor ejemplo es el que se ha dado a lo largo de la historia en diferentes culturas entre las personas mayores que se quitan la vida, con la creencia compartida de que la muerte favorece el mantenimiento de la comunidad o la antigua costumbre del Haraquiri en Japón, y en el cual se esperaba que el individuo que deshonraba a la familia se clavara una daga. 
  2. Suicidio egoísta.- Suicidio propio de culturas individualistas, como la protestante. En él, el individuo no posee suficientes lazos de unión con una sociedad que tampoco es estricta con la regulación de los actos de sus miembros. La decisión individual no tiene en cuenta, por tanto, su repercusión en lo social. La pérdida de apoyos sociales como un importante factor desencadenante de suicidio (los ciudadanos de edad avanzada que se quitan la vida después de perder contacto con los amigos o la familia se ajustan a esta categoría).
  3. Suicidio anómico.- Es el que se da en sociedades en situación de desintegración, crisis o cambio de valores, que repercuten directamente en la integración en ella de sus individuos y que pueden dar lugar al suicidio entre sus miembros más vulnerables. Son resultado de fuertes trastornos, como la pérdida súbita de un trabajo de gran prestigio (la anomia es el hecho de sentirse perdido o confundido).
  4. Suicidio fatalista.- Una excesiva regulación social puede llevar a la inadaptación de sus miembros, que no son capaces de soportar sus férreos controles e intensas presiones. Son consecuencia de la pérdida de control sobre el propio destino. El suicidio masivo de 39 miembros del culto la Puerta del Cielo es un ejemplo de este tipo de suicidio porque la vida de esas personas se hallaba en gran medida en manos de Marshall Applewhite, un supremo líder carismático. 
La obra de Durkheim fue importante pues nos advirtió sobre la contribución de factores sociales al suicidio. 

Bibliografía:
Barlow-Durand. Psicopatología 3ª edición. Thompson.
Andoni Anseán (Dir.). Manual de prevención, intervención y postvención de la conducta suicida. 2ª edición revisada. Fundación Salud Mental España para la Prevención de los Trastornos Mentales y el Suicidio.



Necesidad de un Plan Nacional de Prevención del suicidio