8 de enero de 2018

Las 11 creencias irracionales básicas de Albert Ellis

Albert Ellis, es el creador de la Terapia Racional Emotiva (TRE). Su método terapéutico intenta descubrir las irracionalidades de nuestros pensamientos y con ello sanar las emociones dolorosas, dramatizadas y exageradas que son consecuencia de los esquemas mentales distorsionados. Ellis parte de la hipótesis de que no son los acontecimientos (A) los que nos generan los estados emocionales (C), sino la manera de interpretarlos (B). No es A quien genera C, sino B. Por tanto, si somos capaces de cambiar nuestros esquemas mentales (D) seremos capaces de generar nuevos estados emocionales (E) menos dolorosos y más acordes con la realidad, por tanto, más racionales y realistas.
Creencia Irracional
Porqué es irracional
Alternativas racionales
Idea irracional nº 1:

"Es una necesidad extrema para el ser humano adulto el ser amado y aprobado por prácticamente cada persona significativa de la sociedad"
El exigir ser aprobado por todos es una meta inalcanzable. Si se necesita de forma extrema la aprobación siempre se generará una preocupación por el cuánto le aceptarán a uno. Es imposible que uno sea siempre simpático o agradable cara a los demás.
Aunque uno pudiera alcanzar la aprobación de los demás, eso exigirá una enorme cantidad de esfuerzo y energía. El intentar se aprobado por los demás generaría un servilismo donde se tendría que abandonar las propias necesidades.
La incertidumbre de no conseguir la aprobación de los demás generaría un comportamiento inseguro y molesto perdiéndose con ello el interés de los demás.
Es preferible que no intentes erradicar todos tus deseos de aprobación, sino las necesidades excesivas de aprobación o de amor.
Es adecuado que busques más la aprobación por tus hechos, actividades y comportamientos que por tí mismo.
El no ser considerado por los demás es algo frustrante pero no horroroso o catastrófico. Es bueno que te preguntes: ¿Qué quiero hacer en el curso de mi relativamente corta vida?, más que ¿Qué creo que les gustaría a los demás que hiciera?
Para conseguir el amor de los demás, una de las mejores formas es darlo.
Idea irracional nº 2:

"Para considerarse uno mismo valioso se debe ser muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles".
Ningún ser humano puede ser totalmente competente en todos los aspectos o en la mayor parte de ellos.
Intentar tener éxito está bien, pero el exigirse que se debe tener éxito es la mejor manera de hacerse sentir incompetente e incapaz. Forzarse más de la cuenta acarrea estrés y enfermedades psicosomáticas.
El individuo que lucha por el éxito total está en continua comparación con otros ante los que se siente invariablemente inferior. El ambicionar el éxito conlleva el querer ser superior a los demás, con lo que invariablemente se entra en conflicto con los otros.
El buscar el éxito distrae al individuo de su auténtico objetivo de ser más feliz en la vida.
La preocupación por el éxito acarrea el miedo al fracaso y a cometer errores, con lo que es fácil generar un disgusto por el trabajo y una tendencia al fracaso real en éste.
Concéntrate en disfrutar más del proceso de actuar más que del resultado.
Cuando intentes actuar bien es más para tu propia satisfacción, que para agradar o ser mejor que los demás.
Debes cuestionarte con frecuencia si estás luchando para alcanzar un objetivo propio, o para agradar a otros.
En la lucha por alcanzar tus objetivos debes aceptar tus propios errores y confusiones en vez de horrorizarse por ellos.
Debes aceptar la necesidad de practicar y practicar las cosas antes de conseguir el éxito.
Te debes forzar a hacer de vez en cuando aquello en lo que temes fracasar, aceptando el hecho que los seres humanos no somos perfectos.
Idea irracional nº 3:

"Cierta clase de gente es vil, malvada e infame y que deben ser seriamente culpabilizados y castigados por su maldad".
Las personas somos seres limitados que la mayoría de las veces actuamos de manera automática e inconsciente sin una "maldad consciente".
El individuo que actúa mal en la mayoría de los casos, es una persona ignorante o perturbada que no es consciente de las consecuencias de sus comportamientos para los demás y para si misma.
El castigar o culpabilizar severamente al que comete errores normalmente le conduce a seguir cometiéndolos, por el contrario una actitud más tolerante y racional a la hora de considerar sus errores le favorece más el cambio positivo.
El culpabilizarse uno genera depresión, angustia o ansiedad, y el culpabilizar a los demás rabia y hostilidad, todo esto no conduce a otra cosa más que al conflicto personal o social.
No debes criticar o culpar a los otros por sus fallos, sino comprender que éstos son cometidos por simpleza, ignorancia o perturbación emocional.
Cuando alguien te culpabilice de algo, deberás preguntarte si realmente lo hiciste mal, y si es así, intentar mejorar tu conducta, pero si no lo has hecho, comprender que la crítica de los demás es un problema de ellos, por algún tipo de defensa o perturbación.
Es positivo comprender el porqué la gente actúa como lo hace desde su punto de vista, y si hay una manera calmada de hacerle entender sus errores, practicarla. Si no es posible tendrás que decirte "esto es malo, pero no necesariamente catastrófico".
Deberás intentar comprender que tus propios errores como los de los demás son el resultado de la ignorancia o de la perturbación emocional.
Idea irracional nº 4:

"Es tremendo y catastrófico el hecho  de que las cosas no vayan por el camino que a uno le gustaría que fuesen".
No hay razón para pensar que las cosas deberían ser diferentes a lo que realmente son, otra cosa es que nos agrade o no.
El estar abatidos por las circunstancias no nos ayudará a mejorarlas, y sí es posible que de esta forma las empeoremos.
Cuando las cosas no nos salen, está bien luchar por cambiarlas, pero cuando esto es imposible, lo más sano es aceptar las cosas como son.
Aunque nos veamos frustrados o privados de algo que deseamos, el sentirnos muy desdichados es sólo consecuencia de considerar erróneamente nuestro deseo como una necesidad fundamental.
Debes discernir si las circunstancias son realmente negativas, o si estás exagerando sus características frustrantes.
El sentido catastrófico se lo das a veces con estas expresiones: 'Es terrible', 'Dios mío', 'No puede soportarlo'. Haz de aprender a cambiar estas expresiones por otras más racionales y realistas: 'Son negativas pero no catastróficas', 'Estoy convencido de que puedo soportarlo'.
Haz de intentar tomar las situaciones difíciles como un desafío del que tienes que aprender.
Idea irracional nº 5:

"La desgracia humana se origina por causas externas y la gente tiene poca capacidad o ninguna de controlar sus penas y perturbaciones"
Los ataques verbales de los demás nos afectarán sólo en la medida en que con nuestras valoraciones e interpretaciones le hagamos caso.
La expresión "me duele que mis amigos no me hagan caso" esta mal dicha, ya que lo que me duele es que yo me lo diga dándole una valor de terrible o insoportable.
Aunque la mayoría de la gente pueda creer que las emociones negativas no se pueden cambiar y simplemente hay que sufrirlas, la experiencia demuestra que es factible el poderlas cambiar.
Cuando experimentes una emoción dolorosa, debes reconocer que eres el creador de dicha emoción, y que como la originas, también puedes erradicarla.
Cuando observes de forma objetiva tus emociones dolorosas descubre los pensamientos y frases ilógicas que están asociados con esa emoción.
Y cuando eres capaz de cambiar tus propias verbalizaciones de forma radical, podrás transformar las emociones autodestructivas.
Idea irracional nº 6:

"Si algo es o puede ser peligroso o temible, se deberá sentir terriblemente inquieto por ello y deberá pensar constantemente en la posibilidad de que esto ocurra"
Si se está muy preocupado por un asunto de riesgo, el nerviosismo impide ver realmente la gravedad del asunto.
La ansiedad intensa ante la posibilidad de que un peligro ocurra, impide afrontarlo con eficacia cuando realmente ocurre.
El preocuparse mucho de que algo suceda no solo no evita que ocurra, sino que a menudo contribuye a su aparición. El inquietarse por una situación peligrosa conlleva el exagerar las posibilidades que ocurra, aunque sea esto muy improbable.
Cuando han de venir acontecimientos inevitables como la enfermedad o la muerte de nada sirve el preocuparse anticipadamente por ellos.
La mayoría de los hechos temidos y peligrosos (como las enfermedades) son mucho menos catastróficos cuando ocurren de verdad, pero la ansiedad o el miedo de que sobrevengan si constituye algo incluso más doloroso que la propia situación temida.
Debes comprender que la mayoría de las preocupaciones no las causan los peligros externos, sino la manera que tienes de hablarte a tí mismo.
Te tienes que dar cuenta que los miedos no nos ayudan a evitar los peligros, más bien todo lo contrario.
Debes comprender que la mayoría de los miedos tienen en su origen el miedo a lo que los demás piensen de mí. Por tanto date cuenta de lo irracional de este argumento.
Deberás, de vez en cuando, hacer las cosas que más miedo te dan (como hablar en público, defender tus derechos o mostrar tus puntos de vista con superiores) para demostrarte que no son tan terribles esos miedos.
No deberás afectarse de que miedos que parecían ya superados vuelvan a aparecer de nuevo, deberás trabajar para erradicarlos afrontándolos hasta que ya no te afecten.
Idea irracional nº 7:

"Es más fácil evitar que afrontar ciertas responsabilidades y dificultades en la vida"
Aunque a veces resulta cómodo abandonar determinadas actividades por considerarlas desagradables, esto trae grandes consecuencias negativas, por ejemplo el dejar de estudiar, de trabajar o de realizar cualquier actividad que requiere esfuerzo físico o psíquico.
El proceso de tomar la decisión de no hacer algo que se considera difícil pero provechoso, habitualmente es largo y tortuoso y suele conllevar más sufrimiento que el hacer la actividad desagradable.
La confianza en uno mismo sólo proviene de hacer actividades y no evitarlas. Si se evitan, la existencia se hará más fácil pero a la vez aumentará el grado de inseguridad y desconfianza personal.
Aunque mucha gente supone que una vida fácil, evasiva y sin responsabilidades es algo apetecible, la experiencia demuestra que la felicidad del ser humano es mayor cuando está comprometido en un objetivo difícil y a largo plazo.
Deberás esforzarse en realizar las cosas desagradables que sea necesario hacer y terminarlas lo más pronto posible.
No debes suponer que detrás de cada evasión de nuestros problemas existe una actitud indolente 'por naturaleza', sino suponer que ésta es el resultado de creencias irracionales que debes descubrir y cambiar.
No deberás imponerte una autodisciplina rígida ni exagerada pero sí planificar las actividades y objetivos de un modo razonable, estableciendo metas a corto, medio y largo plazo.
Un individuo racional acepta la vida con lo que ésta conlleva de dificultades, el descansar o evitar los problemas sólo sirve para agradarlos.
Idea irracional nº 8:

"Se debe depender de los demás y se necesita a alguien más fuerte en quien confiar"
Aunque en normal el tener un cierto grado de dependencia de los demás, no hemos de llegar al punto de que los demás elijan o piensen por nosotros. Cuanto más se depende de los demás, menos se elige por uno mismo y más se actúa por los demás con lo que se pierde la posibilidad de ser uno mismo. Cuanto más se dejan las decisiones en los demás, menos oportunidad tiene uno de aprender. Por lo que actuando así se genera más dependencia, inseguridad y pérdida de autoestima. Cuando se depende de los demás se queda uno a merced de ellos, y esto implica que la vida toma un cariz incontrolable ya que los demás pueden desaparecer o morir.Debes aceptar el hecho de que estás solo en el mundo, y que no es tan terrible apoyarte en ti mismo y tomar decisiones. Comprende que no es terrible el fracaso en la consecución de los objetivos, y que los fracasos no tienen que ver con la valía como ser humano. Es preferible arriesgarse y cometer errores por elección propia que vender el alma por una ayuda innecesaria de los demás. No debes, de forma rebelde o defensiva, rechazar cualquier ayuda de los demás, para probar lo 'fuerte' que eres. Es positivo que aceptes la ayuda de los demás cuando sea necesaria.
Idea irracional nº 9:

"La historia pasada de uno es un determinante decisivo de la conducta actual, y que algo que le ocurrió alguna vez y le conmocionó debe seguir afectándole indefinidamente"
Aunque una persona haya tenido que sufrir los excesos y condicionamientos de otros, por ejemplo ser excesivamente complaciente con los padres, eso no quiere decir, que por ejemplo 20 años después haya que seguir siéndolo.
Cuanto mas influenciado se está por el pasado , más se utilizan soluciones a los problemas que fueron utilizadas entonces pero que hoy pueden ser ineficaces y por tanto se pierde la oportunidad de encontrar otras actuales y más útiles.
El pasado se puede utilizar de excusa para evitar enfrentarse a los cambios en el presente y de esa manera no realizar el esfuerzo personal requerido.
Se exagera la importancia del pasado cuando en vez de decir "por mi pasado me resulta difícil cambiar", se dice "por mi pasado me resulta imposible cambiar".
Un individuo racional acepta el hecho de que el pasado es importante y sabe de la influencia de éste en el presente, pero sabe a la vez que su presente es el pasado del mañana y que esforzándose en transformarlo, puede conseguir que su mañana sea diferente, y presumiblemente más satisfactorio.
En lugar de realizar los mismos comportamientos del pasado de forma automática, deberás parar y desafiar esos comportamientos tanto verbal como activamente.
En vez de rebelarte con rencor contra todas y la mayoría de las influencias pasadas, debes valorar, cuestionar, desafiar y rebelarte sólo con aquellas ideas adquiridas que son claramente perjudiciales.
Idea irracional nº 10:

"Uno deberá sentirse muy preocupado por los problemas y las perturbaciones de los demás"
Los problemas de los demás con frecuencia nada o poco tienen que ver con nosotros y no hay ninguna razón por la que debamos estar preocupados por ellos.
Aunque los demás realicen comportamientos que nos perturban, nuestro enojo no proviene de su conducta sino de lo que nos decimos a nosotros mismos.
Por mucho que nos disgustemos por la conducta de los demás, esto probablemente no la cambiará, hemos de aceptar que no tenemos el poder de cambiar a los demás. Y si acaso lo conseguimos, hemos pagado un alto precio con nuestra perturbación, y hemos de buscar otras formas menos destructivas de intentar, sin alterarnos, que los demás corrijan sus errores.
El involucrarnos en los problemas de otros a menudo se usa como una excusa sutil para no afrontar nuestros propios problemas.
Debes preguntarte si realmente merece la pena preocuparte por los comportamientos de los demás, y debes interesarte sólo cuando te preocupen lo suficiente, cuando pienses que puedes ayudar a cambiar o que tu ayuda puede ser útil realmente.
Cuando aquellos que te preocupan estén actuando erróneamente, no debes preocuparte por sus comportamientos y hacerles ver de forma tranquila y objetiva sus errores.
Si no puedes eliminar la conducta autodestructiva de otros, debes al menos no estar enojado contigo mismo por no conseguirlo y renunciar a la ideas de mejorar esa situación.
Idea irracional nº 11:

"Invariablemente existe una solución precisa, correcta y perfecta para los problemas humanos, y que si esta solución perfecta no se encuentra sobreviene la catástrofe"
No existe ni seguridad ni perfección ni verdad absoluta en el mundo. La búsqueda de seguridad sólo genera ansiedad y expectativas falsas.
Los desastres que la gente imagina que le sobrevendrán si es que no consiguen una solución correcta a sus problemas, no tienen una existencia objetiva sino que son desastres creados en su mente, que en la medida en que se los crean le ocurrirá algo catastrófico (como un intenso estado de pánico o de desesperanza).
El perfeccionismo induce a resolver los problemas de forma mucho menos "perfecta" que si no se fuera perfeccionista.
Un individuo racional no comete la estupidez de decirse que se debe conocer la realidad totalmente, o tiene que controlarla, o deben existir soluciones perfectas a todos los problemas.
Cuando se enfrenta a un problema, un individuo racional pensará en varias soluciones posibles a elegir, y elegirá la más factible y no la 'perfecta', sabiendo que todo tiene sus ventajas e inconvenientes.
Deberás buscar entre las opciones extremas (blanco o negro) los puntos intermedios y moderados (grises).
Debes saber que errar es de humanos y que tus actos no tienen nada que ver con tu valor como ser humano.
Sabiendo que sólo aprendemos de realizar intentos y equivocaciones, deberás experimentar una y otra vez hasta dar solución a tus problemas.
Estas 11 creencias irracionales básicas fueron sintetizadas posteriormente por Ellis (1977a) en:
LAS 3 CREENCIAS IRRACIONALES BÁSICAS
Con respecto aIdea irracional
Uno mismo"Debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás por mis actuaciones"
Los demás"Los demás deben actuar de forma agradable, considerada y justa"
La vida o el mundo"La vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero sin mucho esfuerzo y comodidad"

http://www.nicolasmorenopsicologo.com/sd/3depre_albertellis.php

5 de enero de 2018

La escala de Likert - Qué es y cómo utilizarla

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¿Qué es la escala de Likert?

La escala de Likert es una herramienta de medición que, a diferencia de preguntas dicotómicas con respuesta sí/no, nos permite medir actitudes y conocer el grado de conformidad del encuestado con cualquier afirmación que le propongamos.
Resulta especialmente útil emplearla en situaciones en las que queremos que la persona matice su opinión. En este sentido, las categorías de respuesta nos servirán para capturar la intensidad de los sentimientos del encuestado hacia dicha afirmación.

Sería un ejemplo de Likert la afirmación “Estoy satisfecho con los productos de la empresa LexCorp” y la escala de valoraciónTotalmente de desacuerdo/ En desacuerdo/ Neutral/ De acuerdo/ Totalmente de acuerdo: 


Escala de Likert






Ítem de Likert vs escala de Likert

Estrictamente hablando, el ejemplo anterior (Estoy satisfecho con los productos de la empresa LexCorp ) es un ítem Likert. Mientras que la suma de varios ítems Likert  junto con las valoraciones del encuestado en cada uno de ellos, componen una escala de Likert (Importante: solo debemos sumar las valoraciones de aquellos ítems cuyo contenido sea similar entre sí).
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Usos de los Items de Likert

Podemos utilizar el ítem Likert para medir diferentes actitudes de un encuestado. Por ejemplo, podemos emplearlo para descubrir:
  • El nivel de acuerdo con una afirmación.
  • La frecuencia con la que se realiza cierta actividad.
  • El nivel de importancia que se atribuye a un determinado factor.
  • La valoración de un servicio, producto, o empresa.
  • La probabilidad de realizar una acción futura.

¿Cuántos niveles debe tener el ítem?

Entre los investigadores no hay un consenso claro al respecto. Probablemente el ítem más utilizado sea el de 5 niveles, pero también se utilizan de 4, 7, o 10. Lo que sabemos es que añadir niveles redunda en la obtención de unas valoraciones más diversas. Por ejemplo, en un ítem de solo 5 puntos, los encuestados suelen evitar las 2 opciones extremas, obteniendo muy poca variación (es el conocido como central tendency bias).
Por otro lado, hay estudios que concluyen que, a partir de 8 niveles, los resultados obtenidos son los mismos que con 8, con lo que añadir niveles no redundará en una mayor variación en los resultados. Parece pues que lo óptimo son los ítems con 7 u 8 niveles.

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¿Cómo tratar los resultados?

Una vez terminado el cuestionario, cada ítem puede ser analizado separadamente o bien, en determinados casos, las respuestas de un conjunto de ítems Likert pueden sumarse y obtener un valor total. El valor asignado a cada posición es arbitrario y lo determinará el propio investigador/diseñador de la encuesta. Dado este valor, podremos calcular la media, la mediana, o la moda. La mediana y la moda son las métricas más interesantes, dado que hacer una interpretación de la media numérica si manejamos categorías como "de acuerdo" o "en desacuerdo", no nos aportará mucha información.
Normalmente, en investigación comercial, los datos obtenidos los trataremos como un intervalo, no como datos ordinales, si bien cabe señalar que en la literatura científica hay un amplio debate metodológico al respecto.

Ventajas del ítem Likert

  • Desde el punto de vista del diseño del cuestionario, es una escala fácil de construir.
  • Desde el punto de vista del encuestado, le ofrecemos la facilidad de poder graduar su opinión ante afirmaciones complejas.
  • En Internet funciona especialmente bien: es muy visual, el encuestado puede realizar comparaciones entre ítems, así como modificar y ajustar su respuesta fácilmente, tal y como podemos ver en esta pregunta de encuesta tipo Likert 

Inconvenientes del ítem Likert

  • Por un lado, dos personas pueden obtener el mismo valor en la escala Likert, habiendo realizado elecciones diferentes.
  • Es difícil tratar las respuestas neutras, del tipo "ni de acuerdo ni en desacuerdo".
  • Los encuestados tienden a estar de acuerdo con las afirmaciones presentadas. Es el fenómeno que conocemos como acquiescence bias.

Te recomendamos
  • Una buena escala de Likert debe ser simétrica, es decir, debe tener el mismo número de categorías positivas y negativas.
  • Es recomendable que la escala incluya un punto medio, para que los encuestados puedan seleccionar esa opción en caso de indecisión o neutralidad.
  • Si utilizamos varias escalas a lo largo del cuestionario, es interesante que sean iguales o muy parecidas entre sí, es decir, que las valoraciones positivas siempre estén en la misma zona, y que siempre tengamos el mismo número de niveles, para evitar confundir al participante.
  • Algunos investigadores señalan que la escala Likert no es la mejor forma de conocer una opinión, ya que ésta puede estar situada justo en el espacio que hay entre dos de las opciones presentadas. En este sentido, una solución que nos permite la tecnología online es que la valoración se realice mediante un control deslizante (slider), de forma que el respondiente pueda expresar su opinión de una forma mucho más fina. 
  • Finalmente, como alternativa a la escala Likert, proponemos el uso de las escalas específicas, que presentan una mayor validez y calidad estadísticas.

Aporofobia - miedo u hostilidad hacia la pobreza y hacia las personas pobres.

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Para que algo exista en la conciencia colectiva hay que poder nombrarlo. Poner nombre a lo que ocurre y no se ve o no se quiere ver es lo que ha hecho la filósofa Adela Cortina con una realidad que está ahí pero preferimos ignorar: el miedo, la aversión y el rechazo a los pobres. Lo ha denominado aporofobia, un fenómeno que está en el origen de las corrientes de xenofobia y racismo que se extienden por el acomodado mundo occidental. Adela Cortina acuñó este concepto a partir de los términos grietos griego áporos (sin recursos) y fobos (temor, pánico) y lo ha utilizado en trabajos académicos y artículos, hasta imponerlo, pese a las reticencias de los editores a las palabras extrañas, como título de su último libro:Aporofobia, el rechazo al pobre (Paidós, 2017).
El esfuerzo ha tenido recompensa. Hace unas semanas el neologismo fue incorporado al Diccionario de la lengua española y la Fundación del Español Urgente lo ha declarado la palabra del año de 2017, como en años anteriores fueron populismo, refugiado, selfi y escrache. En la palabra aporofobia Fundéu ha encontrado no solo un término muy significativo, sino una rara avis lingüística: “una voz con autor conocido y fecha de nacimiento”.
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La aporofobia, como señala Adela Cortina, es lo que alimenta el rechazo a inmigrantes y refugiados. No se les rechaza por extranjeros, sino por pobres. Nadie pone reparos a que un jeque árabe se instale en un país europeo, ni a facilitar la residencia a un futbolista famoso. Los yates atracan sin problemas en la costa rica del Mediterráneo mientras las pateras se hunden tratando de alcanzarlas. A Trump no se le ha ocurrido poner un muro en el norte, en la frontera con Canadá, sino en el sur, en la frontera con México.
El odio al pobre se expresa también con los excluidos del propio país. Según el Observatorio Hatento, una iniciativa de las entidades sociales para denunciar agresiones a las personas sin techo, el 47% de quienes viven en la calle han sido víctimas de delitos de odio. Por su situación de exclusión, son también los más indefensos. La recesión económica ha exacerbado el miedo a la pobreza porque nos ha hecho ver que todos somos vulnerables. Que el mejor empleado de la empresa más segura puede quedarse de repente en la calle sin medios de subsistencia.
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Pero para que el miedo se convierta en rechazo es preciso un proceso mental que anule la compasión y la empatía. Ese proceso lo proporciona la ideología y se activa cuando señala a los pobres como culpables de su pobreza. Cuando afirma que la pobreza no es fruto de unas condiciones estructurales que dejan a muchos en la cuneta, sino el resultado de una indolencia, un error individual o una culpa personal. En esa ideología, los pobres son percibidos como una amenaza. Culpabilizarlos anula la empatía y permite que se le ignore y hasta se les persiga. Y todo eso ocurre en un momento de fuerte aumento de las desigualdades.

Las influencias profundas de la religión en la psicología: moralidad, relaciones intergrupales, autoconceptuación e inculturación


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La religión afecta los procesos psicológicos de maneras diversas e importantes, y es un tema que recibe cada vez más atención por parte de los psicólogos. Discutiré cuatro razones por las que la religión es importante, incluyendo que la religión es una base fundamental para el juicio moral (por ejemplo, los protestantes, a diferencia de los judíos, consideran los pensamientos placenteros como moralmente sospechosos) y que la religión afecta en gran medida las relaciones intergrupales (por ejemplo, la teología sobre el perdón afecta las relaciones intergrupales). Luego propondré que la religión moldea de manera amplia la autoconceptuación (por ejemplo, los protestantes tienden hacia sí mismos independientes) y que las diversas maneras en que la religión moldea las psicologías de las personas son una cuestión compleja que puede ser instructiva en términos de la manera en que la cultura llega a la mente de las personas.
 Palabras clave
religión, cultura, moralidad, individualismo, perdón, inculturación

La religión afecta a la psicología de manera importante y es un tema al que se le da cada vez más atención por parte de los psicólogos. En este artículo, discutiré cuatro razones por las que la religión es importante para ser estudiada por los psicólogos:
  1. La religión es una base central para el juicio moral.
  2. La religión moldea ampliamente la autoconceptuación.
  3. La religión afecta fuertemente las relaciones interpersonales e intergrupales.
  4. La religión brinda una interesante oportunidad para considerar la forma en que las fuerzas culturales moldean la psicología de las personas en formas complejas.
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La religión es una base central para el juicio moral
La moralidad se ha convertido en un tema cada vez más importante, y buena parte de la atención que se le ha dado últimamente se ha centrado en las bases morales de los liberales y los conservadores -aquellas en relación con el daño y el cuidado, la justicia y la reciprocidad, la pureza y la santidad, y la autoridad (Haidt, 2007). Los juicios morales son “evaluaciones (buenas vs. malas) de las acciones o el carácter de una persona, que se hacen en relación con un conjunto de virtudes sostenidas como obligatorias por una cultura o subcultura” (Haidt, 2001, p. 817). Pero, en primer lugar, ¿por qué las personas se convierten en liberales o conservadoras? Y, ¿existen otras influencias importantes para el juicio moral?
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Aquí es de importancia crítica entender la religión, debido a que las antiguas enseñanzas de las religiones ejercen efectos importantes y detallados acerca de los juicios morales de las personas. Usted podría imaginar que las personas que viven en el mismo país comparten los aspectos más importantes de una cultura, incluyendo lo que piensan que es moral y lo que no, pero incluso las personas que viven en el mismo país, o incluso sentándose en la misma clase de la Universidad, difieren enormemente en sus juicios morales, lo cual está alineado con las enseñanzas de sus tradiciones religiosas.
En diversos estudios, mis colegas y yo hemos encontrado que existen diferencias notables entre judíos y protestantes en cuanto a la moralidad de los pensamientos y otros estados internos, alineados con las diferencias teológicas entre el judaísmo y el cristianismo. El judaísmo está mucho más enfocado en el comportamiento, mientras que el cristianismo considera los pensamientos como algo también importante (“pero le digo que cualquiera que mire a una mujer con lujuria ya cometió adulterio con ella en su corazón”; Mateo 5:28, nueva versión internacional).

Fig 1 - Religions
Fig. 1. Resultados de Cohen y Rozin (2001) que muestran la opinión de los participantes acerca de un hijo (el Sr. K) que no quiere a sus padres, en función de la religión de los participantes y del comportamiento del Sr. K hacia sus padres.  Para los protestantes, no hay diferencia si un hijo que no quiere a sus padres cuida de ellos (condición de pretensión) o los descuida con su comportamiento (condición sincera).  Para los judíos, pretender que se quiera a los padres se valora mucho más.  Adaptado de “La religión y la moral de la mentalidad”, por A. B. Cohen y P. Rozin, 2001, Journal of Personality and Social Psychology, 81, p. 700.  Derechos reservados 2001 por la Asociación Psicológica Americana.  Adaptado con permiso.
Primero, considere el mandamiento de honrar padre y madre. Los judíos interpretan este mandamiento en relación con el comportamiento. Un hijo (el Sr. K) quien internamente no quiere a sus padres pero los cuida (usted podría decir que trata de agradar a sus padres) es visto de una manera mucho más positiva que un hijo que no quiere a sus padres y los descuida (usted podría decir que este hijo está actuando sinceramente, en el sentido en que su comportamiento se articula con sus sentimientos). Pero los protestantes no ven diferencias (Cohen &Rozin, 2001; Fig. 1).
Este es otro ejemplo: considere un hombre casado que piensa en tener una aventura con su colega pero que físicamente no la ha tenido. ¿Ha hecho algo malo? Depende del trasfondo religioso de la persona a quien le pregunte. Los judíos consideran que los pensamientos sobre diversas acciones inmorales, tales como tener una aventura, son mucho menos importantes moralmente que para los protestantes (Cohen & Rozin, 2001).
Las diferencias religiosas no solamente influencian los juicios morales, sino que también lo hacen de maneras teóricamente sutiles.  Por ejemplo, los protestantes creen que las personas están más propensas a actuar a partir de tales impulsos, pero no por ello ven esos pensamientos como más inmorales. Los protestantes incluso piensan que es inmoral tener pensamientos que tal vez no terminen en acciones, como por ejemplo la fantasía de tener una aventura con una actriz famosa (Cohen, 2003).
Y esta sutileza va aún más lejos. Cuando se trata de pensamientos sobre acciones altamente virtuosas, tales como dar una gran cantidad de dinero a la caridad, judíos y protestantes asignan un crédito moral de manera similar (Cohen & Rankin, 2004). Este patrón se articula con las sutiles diferencias de las teologías del judaísmo y el cristianismo, y afirmaré desde ahora que la religión tiene una influencia causal en los juicios morales de las personas.
La religión tiene consecuencias importantes en la manera en que nos llevamos bien
La religión no solamente moldea los juicios morales de las personas, sino que también es importante en la manera en que los individuos y grupos se relacionan entre sí. Esto es una cuestión ética importante a la vez que tema de investigación, debido a que la psicología no es solamente una disciplina académica sino que puede convertir el mundo en un lugar mejor al permitirnos utilizar lo que conocemos para ayudar a las personas, así como ayudar a los grupos para relacionarse entre ellos. Con el espectro siempre presente del conflicto intergrupal, con frecuencia alimentado por la religión (Neuberg et al., 2014), el aprendizaje acerca de la religión y el conflicto intergrupal es más importante que nunca. Claro está, el perdón es relevante no sólo en ejemplos extremos de conflicto intergrupal y crímenes contra la humanidad, sino también en instancias de todos los días en donde engañamos a otros en contextos interpersonales (McCullough et al., 1998).
Mi interés en esta área se dirige a las secuelas del conflicto grupal y la manera en que los grupos continúan a relacionándose entre sí incluso décadas más tarde, particularmente en relación con el perdón o la aversión que el grupo víctima podría sentir hacia el grupo perpetrador. Décadas después del holocausto, los puntos de vista de los judíos acerca de los alemanes están fuertemente coloreados por el legado cultural del genocidio -y de la teología relevante. Si bien el judaísmo (al igual que el cristianismo) consideran el perdón como una virtud central, el judaísmo considera algunas ofensas como imperdonables – tales como el asesinato. El cristianismo,por su parte, considera que existen muy pocas ofensasque estén más allá del perdón, si es que las hay.
En la investigación empírica, he ilustrado que los judíos y los cristianos se toman a pecho esta teología, siendo los cristianos más abiertos a perdonar incondicionalmente, mientras que los judíos no están dispuestos a perdonar ciertas ofensas. Estas diferencias en la disposición al perdón fueron mediadas por el acuerdo con afirmaciones generales acerca de cuáles acciones son apropiadas para el perdón, afirmaciones que estaban basadas en las teologías relevantes de los grupos (por ejemplo, teologías que dictan que algunas ofensas son demasiado severas para perdonarse, que sólo las víctimas de una acción tienen el derecho a perdonarlas, o que el perdón depende del arrepentimiento) -de las cuales todas ellas fueron respaldadas altamente por los participantes judíos (Cohen, Malka, Rozin, & Cherfas, 2006).
Cuando se trata de religión y de relaciones interpersonales e intergrupales, existen muchas variables y puntos de vista para considerar. He revisado algunas de mis investigaciones que sugieren que algunas religiones promueven el perdón casi universalmente (protestantismo), mientras que otras promueven el perdón en la mayoría de los casos pero no en todos los momentos (judaísmo). Una influyente teoría en relación con la función de la creencia en Dios, es que Dios sirve como un policía divino, monitoreando los comportamientos cooperativos en las sociedades que son demasiado grandes como para que los individuos puedan monitorearlos efectivamente entre ellos (Norenzayan, 2013). Así, la religión (en este caso, la creencia en un Dios que monitorea) puede ser benéfica. Moghaddam (2009) sugiere que el fundamentalismo religioso puede ser destructivo y que abandonar el fundamentalismo a favor de una visión más universal (enfocándose en los puntos comunes entre las personas) puede ser benéfico. En consecuencia, algunas personas teorizan que algunos aspectos de la religión pueden ser de ayuda mientras que otros piensan que pueden ser peligrosos.
La religión moldea fuertemente la autoconceptuación
Con los dos ejemplos anteriores acerca del juicio moral y el perdón, he argumentado que existen diferencias culturales entre las religiones. A continuación, discutiré otra cuestión -que la religión moldea las autoconceptualizaciones independientes e interdependientes. Como cualquier psicólogo podría decirles, los americanos tienen sí mismos relativamente independientes, mientras que los asiáticos del Este tienen sí mismos interdependientes (Markus & Kitayama, 1991). Esta diferencia en la autoconceptuación es críticamente importante debido a que estas autoconceptuaciones afectan un conjunto de procesos importantes para los psicólogos, incluyendo la emoción, la motivación, y la cognición. Esta idea es tan influyente que el artículo que acabo de mencionar ha sido citado más de 12,600 veces (hasta diciembre de 2014). Aquí argumentaré que una influencia importante en la autoconceptuación es la religión, así que si queremos entender el sí mismo, tenemos que entender la religión.

Mi idea es que los protestantes americanos tienen sí mismos particularmente independientes. ¿De qué maneras son independientes los americanos protestantes? Debido a que América fue fundada sobre la noción de libertad religiosa, y no existe ninguna religión patrocinada por el Estado, los protestantes americanos han llegado a enfocarse particularmente en la religión elegida de manera individual. Muchos protestantes americanos sienten que es importante tener una conexión individual con Dios, reflejada en una motivación intrínseca -sentir que la religión es importante personalmente (para una revisión teórica, Cohen, Hall, Koenig, &Meador, 2005; para una demostración empírica, Cohen & Hill, 2007).
De hecho, la visión de que la religión personal es buena, y la religión colectiva lo es menos, puede verse reflejada en cómo la psicología como campo ha teorizado acerca de, y medido, la religión. Tal y como fue discutido por Cohen et al. (2005), Gordon Allport, quien avanzó el punto de vista más influyente acerca de cómo pensar la religión desde la psicología, parece haber considerado las motivaciones sociales hacia la religión como extrínsecas, así como menos maduras y valiosas que las motivaciones personales, las cuales consideró más maduras e intrínsecas.
Fig 2 - Religions
Fig. 2.  Resultados de Cohen, Siegel, y Rozin (2003) que ilustran los puntajes otorgados por participantes judíos y protestantes acerca de la importancia de la creencia y la práctica al ser religiosos.  Los judíos valoran la práctica como más importante que la creencia, pero los protestantes valoran la creencia como más importante que la práctica.  Adaptado de “Faith Versus Practice: Different Bases for Religiosity Judgements by Jews and Protestants”, por A. B. Cohen, J. I. Siegel, y P. Rozin, 2003,European Journal of Social Psychology, 33, p. 291.  Derechos reservados 2003 por John Wiley & Sons.Adaptado con permiso.
 Empíricamente, he demostrado que la fe es más importante que la práctica para los protestantes americanos, mientras que es lo contrario para los judíos americanos, quienes premian la práctica y la tradición tanto como su fe individual (Cohen, Siegel, &Rozin, 2003; Fig. 2).
Es importante entender estas diferencias, debido a que muchos trabajos en la psicología de la religión han asumido tácitamente que todas las religiones son iguales en términos de la valoración de la motivación intrínseca y la desvalorización de las motivaciones extrínsecas, mientras que el trabajo que acabo de mencionar muestra que este punto de vista está realmente apegado a una visión del mundo americana, individualista, y protestante, en donde ser motivado por las creencias personales es más importante que querer ser parte de una comunidad religiosa o continuar una tradición de rituales –elementos que muchos católicos, judíos, hindúes, y musulmanes (e incluso muchos protestantes) considerancomo altamente importantes y significativos.
Fig 3 - Religions
Fig. 3. Resultados de Li et al. (2012) que muestran el acuerdo de los participantes con diferentes causas de buen y mal comportamiento.  Mientras que los protestantes y católicos desfavorecen por igual las atribuciones externas, los protestantes favorecen las atribuciones internas más que los católicos.
Debo agregar que en un conjunto reciente de experimentos, Gervais (2014) encontró que los participantes americanos devalúan moralmente una acción prosocial cuando es motivada religiosamente debido a que piensan que una persona motivada religiosamente es menos responsable por su acción (encuentro este resultado interesante e irónico debido a que creo que se debe en buena parte a la religión protestante el hecho de que los americanos valoran particularmente las motivaciones personales para las acciones morales; tal vez incluso en estos días una motivación religiosa podría percibirse como no siendo lo suficientemente intrínseca).
El enfoque personal que se enfatiza en la teología de los protestantes americanos tiene implicaciones para sus atribuciones, un tema que mis colegas y yo hemos trabajado recientemente. Un tema importante en la psicología social es el error de atribución fundamental -una tendencia a atribuir el comportamiento ajeno a sus disposiciones y no a sus contextos. Teorizando que la teología protestante podría promover tal enfoque hacia lo interno, mis colegas y yo hemos demostrado que los protestantes en los Estados Unidos tienen una mayor adhesión a las atribuciones internas que los católicos (Fig. 3; Li et al., 2012) -un efecto que hemos denominado el error de atribución fundamentalista.
La religión modela la psicología de las personas en formas complejas
La investigación e ideas resumidas hasta aquí no han atendido una pregunta muy importante en la religión, la cultura, y la psicología, ¿cómo es que la religión actúa para moldear las psicologías de las personas en términos de sus juicios morales, perdón, autoconceptuación, atribuciones, u otros aspectos? Esta es un área que mi propia producción académica ha descuidado completamente, pero existen afortunadamente diversos tipos de hallazgos de otros investigadores, incluso en otros campos, que brindan algunas claves o respuestas -respuestas que sugieren una importante complejidad y podrían brindar modelos para pensar cómo cualquier tipo de influencia cultural moldea las mentes de las personas y sus comportamientos. Al tiempo que me adhiero completamente a un punto de vista de constitución mutua de la religión y la psicología, en donde cada una de estas se constituye y es constituida por la otra (Markus, 2014), me enfocaré aquí en una cuestión: ¿cómo podría la religión moldear la psicología individual?
Tal vez la respuesta más intuitiva es que las personas de diferentes religiones ingresan a la cultura y se socializan a partir de experiencias y mensajes de sus padres, profesores, líderes religiosos, y comunidades. El desarrollo religioso y espiritual seguramente representa un proceso de desarrollo cognitivo en un contexto particular, al igual que otros tipos de socialización (Richert & Granqvist, 2013). Algunos de estos procesos de socialización podrían ser bastante explícitos y tangibles. Cuando el pequeño Jesús regresa a casa de la escuela y le dice a su madre que alguien en la escuela le dijo que estaba pensando en tirarle una piedra a Jesús, su mamá cristiana podría decir “aléjate de ese niño -es malo”. Pero si lo mismo le ocurriese al pequeño Israel, su mamá judía podría preguntarle “¿A fin de cuentas te tiró la piedra? ¿Entonces qué otras novedades tienes acerca de eso?”.
Pero estos tipos de inculturación explícita y socialización podrían ser sólo parte de la historia. Primero, los procesos religiosos mentales existen en diferentes niveles de cognición, tales como las intuiciones y las creencias explícitas; las creencias explícitas religiosas podrían ser elaboraciones de intuiciones basadas en las tendencias mentales, tales como la detección de agencias y las preocupaciones por la pobreza y el asco que de manera muy confiable dieron paso a creencias religiosas a través de las culturas (Baumard & Boyer, 2013; ver también Atran & Norenzayan, 2004).
De manera importante, sin embargo, las personas con frecuencia sostienen puntos de vista religiosos conflictivos entre los niveles implícito y explícito del análisis, lo cual algunas veces se denomina sostener creencias “teológicamente incorrectas” (Slone, 2004). Un excelente ejemplo de esto es que Barrett y Keil (1996) encontraron que las personas religiosas implícitamente asignan las limitaciones humanas a Dios sin estar conscientes de ello explícitamente. Cuando se les presenta una historia sobre Dios respondiendo ruegos simultáneamente de muchas personas, los participantes explícitamente reportan que esto es sensible debido a que Dios es omnipotente y omnipresente. Sin embargo, los participantes suelen recordar más tarde que Dios ayudó a una persona y luego a otra, asignándole a Dios implícitamente limitaciones humanas. Tales hallazgos sugieren una disparidad entre diferentes niveles de creencia y subrayan la necesidad para una comprensión más profunda de las creencias religiosas (Cohen, Hill, Shariff, &Rozin, 2008; Hill & Hood, 1999).
Dadas estas complejidades, es importante sin lugar a dudas observar diversos tipos de procesos que podrían reflejar o moldear la religión, incluso yendo hasta procesos muy básicos tales como la atención visual. Así como la cultura afecta algunos procesos perceptivos y de atención muy básicos (por ejemplo, Nisbett & Miyamoto, 2005), así lo hace la religión. Hommel, Colzato, Scorolli, Borghi, y van den Wildenberg (2011) mostraron que los calvinistas demostraban un efecto Simón más pequeño que los no creyentes, mientras que los católicos mostraban un efecto mayor. El efecto Simón ocurre cuando el desempeño en una tarea de control y atención visual es facilitado por una correspondencia entre la localización del estímulo y la respuesta motora correcta.  Hommel et al. (2011) explican estas diferencias religiosas en relación con diferentes niveles de independencia e interdependencia en diferentes grupos religiosos:
Un sello distintivo del neocalvinismo holandés es el concepto de soberanía esférica, que enfatiza que cada esfera o sector de la vida tiene sus propias responsabilidades y autoridad, y se sostiene en igualdad con las demás esferas… Modelar el comportamiento propio para encajar con la esfera del concepto de soberanía, llevaría a un foco atencional incrementado hacia los detalles más que hacia el contexto amplio… Dado que el catolicismo y el judaísmo enfatizan la solidaridad social, se espera que los católicos y los judíos ortodoxos muestren un efecto de primacía global mayor que si se les compara con los no creyentes (p. 178).
Finalmente, en algún lugar entre estos procesos básicos atencionales y altamente explícitos podrían residir los procesos emocionales, los cuales pueden ser pensados para abarcar formas implícitas y explícitas de ser religioso. Una diferencia religiosa importante está en las emociones que son valoradas y que las personas intentan regular ya sea cultivándolas o controlándolas. Mientras que los cristianos valoran las emociones positivas de alta intensidad (“¡aleluya!”), los budistas valoran las emociones positivas de baja intensidad y calmas (Tsai, Miao, &Seppala, 2007).
Con seguridad valdría la pena considerar los análogos de todos estos procesos cuando se pregunta de qué manera las culturas de cualquier tipo (religiones, países, clases sociales, etc.) se interiorizan en nuestras mentes. Sin embargo, también es importante enfatizar que los factores sociales o culturales afectan las expresiones religiosas, como cuando la presencia de instituciones seculares fuertes de alguna manera hacen a la religión menos necesaria en una sociedad dada (Kay, Shepherd, Blatz, Chua, &Galinsky, 2010).
Conclusión
De acuerdo con mi mentor Paul Tozin (2007), el estudio de la religión es uno de los mayores agujeros en la psicología -una parte críticamente importante de la vida humana, pero que no recibe la atención empírica que merece. Investigaciones recientes han demostrado que merece atención debido a que es importante en el modelamiento del juicio moral y en la manera en que nos relacionamos con otras personas y grupos. Más aún, la religión influencia las autoconceptuaciones, las cuales afectan varios procesos psicológicos. Finalmente, la religión brinda un ejemplo instructivo sobre la manera en que los contextos culturales se interiorizan en nuestras mentes de diversas maneras, a través de la socialización, procesos atencionales, y procesos emocionales.
Lecturas recomendadas
Cohen, A. B. (2009). Many forms of culture. AmericanPsychologist, 64, 194–204. Este es un artículo en el que argumento que la psicología no ha estudiado suficientes tipos de variaciones culturales, utilizando la religión, las clases sociales, y las regiones de un país como ejemplos.
Cohen, A. B., Hall, D. E., Koenig, H. G., & Meador, K. G. (2005).(VerReferencias). Teoriza que la psicología ha considerado las motivaciones hacia la religión personales e individualistas como buenas, mientras que las motivaciones basadas en la comunidad, rituales o prácticas se consideran malas, mostrando un sesgo americano y protestante.
Cohen, A. B., Malka, A., Rozin, P., &Cherfas, L. (2006). (Ver Referencias). Discute cómo los protestantes cristianos perdonarán casi cualquier ofensa mientras que los judíos consideran que algunas ofensas están más allá del perdón –lo cual es coherente con las teologías de sus religiones.
Cohen, A. B., &Rozin, P. (2001).(Ver Referencias). Discute la manera en que el deseo (y otras actividades mentales) son pecaminosas para los protestantes, mientras que los judíos no se preocupan por tales pensamientos si no conducen a acciones.
Li, Y. J., Johnson, K. A., Cohen, A. B., Williams, M. J., Knowles,E. D., & Chen, Z. (2012). (VerReferencias). Discute la manera en que los cristianos protestantes endosan las atribuciones internas al comportamiento más que lo que lo hacen los católicos cristianos, mostrando que incluso dentro de las grandes tradiciones religiosas (cristianismo) existen aún importantes diferencias culturales.
Agradecimientos
Agradezco a mis colegas, los doctores Gene Brewer Jr., Robert Cialdini, Douglas Kenrick, y Michael Varnum, por sus comentarios para este artículo.
Declaración de conflicto de intereses
El autor declara que no existen conflictos de interés en relación con la autoría o la publicación de este artículo.
Referencias
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Correspondencia para el autor: Adam B. Cohen, Department of Psychology, Arizona State University, 950 South McAllister Ave., Tempe, AZ 85287-1104.  Email: adamcohen@asu.edu
Adam B. Cohen
Universidad Estatal de Arizona
Originalmente publicado en: Current Directions in Psychological Science, Vol. 24 (1), 77-82, 2015.
Traducción de: Alejandro Franco (Portal de formación iPsicologia.com)
Correo: alejandro.franco@ipsicologia.com
February 26, 2016