30 de marzo de 2016

Terapia Racional-Emotivo-Conductual

REC es un acrónimo para Terapia Racional Emotiva Conductual (REBT, por sus siglas en inglés), una forma de psicoterapia creada por Albert Ellis en el año 1955. Se considera a Ellis el iniciador del modelo cognitivo-conductual en psicoterapias. Este modelo se basa en el principio de la mediación cognitiva, que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX y reconoce como otro de sus más destacados representantes al doctor Aaron T. Beck, quien lo desarrolló a partir del año 1962 con el nombre de terapia cognitiva.
El modelo se basa en el concepto de mediación cognitiva, expresado originalmente con la frase: "No son los hechos, sino lo que pensamos sobre los hechos, lo que nos perturba", concepto originalmente propuesto por Epicteto, en el siglo I. Su concepción de la génesis de la perturbación emocional se ilustra mediante el modelo A-B-C.

Concepción psicopatológica 
El modelo básico de encuadre psicopatológico y clínico se sirve del modelo ABC. Las perturbaciones emocionales pueden ser causadas por creencias, valoraciones y demandas inflexibles (exigencias absolutistas). Además de que las creencias acerca de los acontecimientos pueden perturbar, está claro que la metacognición autorreferida (por ejemplo: "Me siento inquieto, debe ser otro ataque de angustia... Oh, no!" o "Nunca seré feliz, me siento tan deprimido!") puede llevar a la persona a un proceso de "círculo vicioso" donde la perturbación se incremente, al estilo de una bola de nieve.

Creencias irracionales 
Ellis en algún momento ennumeró una serie de creencias irracionales, es decir, aquellas creencias que perturban al sujeto y que no le dejan vivir de manera satisfactoria. Esta lista ha dejado de ser un punto de énfasis en la TREC actual, aunque no ha perdido su validez. Algunas de ellas son:
  • Ser amado y aceptado por todos es una necesidad extrema.
  • Sólo se puede considerar válido el ser humano si es competente, suficiente y capaz de lograr todo lo que se propone.
  • Las personas que no actúan como "deberían" son viles y deben pagar por su maldad.
  • La desgracia y el malestar humanos están provocados externamente y están fuera del control de una persona.
  • Si existe algún peligro, debo sentirme bastante perturbado por ello.
  • Es más fácil evitar las responsabilidades y dificultades de la vida que hacerles frente.
  • Mi pasado ha de afectarme siempre.
Se ha definido lo irracional dentro de la TREC como el conjunto de aquellas creencias que no conforman con la lógica y al método empírico-analítico, que además no sea funcional para el individuo y sea autoderrotista.

Exigencias absolutistas
Además de creencias irracionales que pueda tener el consultante, las personas emocionalmente perturbadas se traban en demandas rígidas y absolutistas, que no pueden más que crear necesidades falsas y perturbantes. Estas exigencias versan sobre:
  • Uno mismo: "Debo hacer las cosas bien" o "No debo hacer el ridículo".
  • Los demás: "Las personas deben tratarme con amabilidad y ser siempre justos conmigo".
  • El futuro: "El mundo debería ofrecerme una vida cómoda".
La persona no siempre se da cuenta de que las tiene de forma clara, y menos aún de que son irracionales. Por ejemplo, la exigencia de "justicia" siempre se enlaza con la creencia, sin fundamento, de que "mi concepto" de justicia, de moralidad y de relaciones humanas es la única en el mundo o única correcta, sin que la persona haya examinado si realmente las cosas son así.
Si estas exigencias no se cumplen, surgen una serie de consecuencias, como son el tremendismo, la poca tolerancia a la frustración (PTF) y condena (hacia los demás o uno mismo), ira, culpa, etc.

Cambio filosófico profundo 
El énfasis de la TREC está en el cambio profundo en la filosofía de vida del consultante, y no meramente en una remisión de los síntomas.
  • Su concepto humanista de "autoaceptación", basado en calificar a nuestras conductas pero nunca a nosotros como personas. Aunque las conductas pueden ser correctas o erróneas, las personas somos todos valiosas como seres humanos.
  • Para la remisión de las demandas Ellis sugería inicialmente a nivel cognitivo el abordaje científico consistente en la discusión empírica, pragmática y lógica, pero de hecho se suman a éste otros abordajes emotivos y conductuales acordes con las características de cada paciente.
Distorsiones cognitivas
Relacionadas con lo anterior, están las distorsiones cognitivas, que son hábitos de pensamiento falaces, que producen creencias irracionales y que, por tanto, perturban emocionalmente al individuo y lo disponen a conductas riesgosas (por ejemplo, sexo inseguro, o bien recaer en conductas adictivas, como un adicto al alcohol que llega a pensar generalmente "es sólo un trago", o "Esto es una mierda, mi vida no sirve, qué más da!"). Entre ellas están el pensamiento emocional, la personalización, o la condenación (la evaluación global de un ser humano, atribuyendo una "mala esencia" a una persona que, como todos, tiene sus altas y bajas,sus buenos y malos, sus momentos de sentirse bien y los de frustración).

Terapia racional emotiva conductual en niñas, niños y adolescentes 
Los terapeutas racional emotivos, al intervenir con los más jóvenes, procuran tomar en cuenta las tareas de desarrollo de sus clientes tanto para la evaluación como para la intervención. Sus técnicas, en lugar de ser sólo modificaciones de diálogo socrático, incluyen actividades y métodos emocionales, cognitivas y conductuales diseñadas dentro de la clínica, de tal manera que se considera una vertiente terapéutica ajustada a estas poblaciones. Ha habido reportes preliminares de éxito y su uso se está extendiendo entre los clínicos, no obstante la necesidad de más estudios de resultado. Parte de la terapia se relaciona con los padres, puesto que son modelos de rol y agentes de reforzamiento. Se utiliza ensayo conductual y desempeño de roles, entrenamiento autoinstruccional, fotocopias con dibujos llamativos o caricaturezcos ilustrando conceptos racional-emotivos, "pensar en voz alta", etc.

Resultados clínicos 
Dentro del amplio campo de las psicoterapias de orientación cognitiva conductual, las propuestas de Ellis han sido especialmente útiles en el abordaje de la ira, las frustraciones, la fobia social, la timidez y las disfunciones sexuales. Actualmente el modelo cognitivo-conductual se enriquece con los aportes de muchas correntes y escuelas, como la Terapia de los Esquemas (Jeffrey Young), el Psicodrama (Jacob L. Moreno) y muchas más.

Relación con respecto a la Terapia Cognitiva de Beck
Ha habido una amplia influencia mutua entre la TREC y el grupo de A.T.Beck, relativo a teoría y práctica. Hay grandes similitudes, sin embargo existen diferencias no despreciables.
Por ejemplo, la TREC desfavorece cualquier evaluación de sí mismo (puesto que es implausible la identificación de una "esencia" de uno mismo, como si uno fuera fundamentalmente bueno o malo, sólo existen conductas favorables y desfavorables, sociables, funcionales o disfuncionales, etc), mientras que Beck procura lograr "confianza en uno mismo" y "autoestima". La TREC define las emociones respecto a los objetivos y valores de los consultantes, distinguiendo entre emociones negativas apropiadas e inapropiadas, mientras la TC de Beck define emociones positivas y negativas por sí mismas.
Por otra parte, la TREC hace uso de técnicas de refuerzo operante, pero "es escéptica con respecto al refuerzo social. La gente hace muchas veces hace las cosas "correctas" por razones incorrectas" (Lega, et al., 1997). La terapia racional emotiva propone un cambio filosófico profundo que promueve la no-dependencia, favoreciendo los valores autónomos y no contingentes de las presiones de grupo, el refuerzo social.

No obstante, la TREC y la TC contienen propuestas compatibles en gran medida, e incluso hay autores, como David Burns, que integran aportes de ambas escuelas.

Procesos depresivos-Trabajar con las emociones en psicoterapia -S Greenberg C Paivio


Los pensamientos automáticos y las distorsiones cognitivas

Una persona se encuentra con un conocido por la calle le saluda y este no le responde. Reacciona inmediatamente poniéndose tenso, con deseos de increparle, furioso, conteniéndose y pensando "Por qué no me habrá saludado este estúpido". Otra persona que ha sido derivada por su médico de cabecera a un psicólogo, mientras espera ser recibida, en la sala contigua se le pasa rápidamente por su cabeza "Nadie ni nada podrá ayudarme" y comienza a desesperarse con deseos de salir de ese lugar. Un estudiante recoge las notas de uno de sus exámenes, tiene un cuatro, su reacción inmediata es pensar "Soy un autentico fracaso", su estado anímico es muy bajo y su conducta inicial parece encaminarse a abandonar los estudios. Por su parte otra persona está esperando en el dentista a ser recibido para una extracción dentaria, comienza a pensar "¿y si me duele mucho?" y por su mente se pasan imágenes de el mismo sangrando por la boca abundantemente y chillando, comienza a ponerse ansioso y con deseos de abandonar la consulta. Vemos ahora a una chica esperando a su pareja en un bar donde habían quedado, pasa media hora de la hora acordada y este no llega , a su mente acuden pensamientos del siguiente estilo "si me quisiera de verdad no me haría esto. ...estúpido... se va a enterar...”, comienza a irritarse y a prepararse para la "bronca". Y por último, otra persona llega a casa tras una dura jornada de trabajo, se sienta a reposar, de pronto observa una punzada en su pecho, un pensamiento le cruza rápidamente su mente, "¿y si me da un infarto?", se asusta, su organismo comienza a responder con taquicardia, llama asustado a su esposa y le pide ir a urgencias.
Todos los casos anteriores son ejemplos de pensamientos automáticos y de distorsiones cognitivas. Pero ¿en qué consisten los pensamientos automáticos y las distorsiones cognitivas?
Los pensamientos automáticos son nuestra charla interna o auto dialogo interno con nosotros mismos, a nivel mental, expresados como pensamientos o imágenes y que se relacionan con estados emocionales intensos (como la ansiedad, la depresión, la ira o la euforia). A menudo forman "versiones" subjetivas de las cosas que nos ocurren que suelen ser bastantes erróneas, en el sentido de dar una falsa imagen o interpretación de las cosas y los hechos, por lo que se le dice que están basados en "distorsiones cognitivas". Estos pensamientos se diferencian de la forma de reflexionar y analizar los problemas que tenemos las personas en estados anímicos de mayor calma o sosiego, nuestros "pensamientos racionales", que intentan de adaptarse a los problemas y analizarlos para intentar resolverlos. Muy al contrario que los "pensamientos racionales”, los pensamientos automáticos se caracterizan por:
  1. Son charla interna referida a temas muy concretos: Una persona que teme ser rechazada por otros se dice a sí misma: "La gente me mira y me ve estúpido". Otra persona con temor a la contaminación de los gérmenes se repetía: "Tengo que tirar esta conserva, seguro que está contaminado. Una tercera persona mientras estaba con su pareja se decía:"Seguro que nuestro noviazgo termina mal".
  2. Aparecen como mensajes recortados en forma de "palabras claves": Un hombre estaba ansioso y pendiente de que en cualquier momento su corazón pudiera acelerarse y producir un infarto se imagino tendido en el suelo desmayado y solo, y fugazmente se le paso por su mente el pensamiento "Me va a dar...”. Un estudiante deprimido recordaba vivamente el día en que suspendió varias asignaturas y se le pasaba por su cabeza rápidamente pensamientos como: "Todo me sale mal..., fracasado...”.Una oficinista recordaba con indignación e ira la llamada de atención de su jefe y se decía mentalmente: "No debió decirme eso....imbécil...!me las pagaras!".
  3. Los pensamientos automáticos son involuntarios: Entran de manera automática en la mente. No son pensamientos reflexivos ni productos del análisis o razonamiento de una persona sobre un problema. Al contrario son "reacciones espontáneas" ante determinadas situaciones donde aparecen fuertes sentimientos.
  4. Con frecuencia se expresan en forma de palabras como "debería de tendría que...”. Aparecen a menudo como obligaciones que nos imponemos a nosotros o a los demás en forma de exigencias intolerantes. Un atleta en un entrenamiento entro un segundo por debajo de su marca, y rápidamente pensó: "No debería haber tenido ese fallo", apretando sus puños y mandíbula y sintiéndose irritado consigo mismo.
  5. Tienden a dramatizar o "exagerar las cosas". A menudo hacen que la persona adelante lo peor para ella. Una persona se dispone a viajar y piensa ansiosamente: "Y si ocurre un accidente".
  6. Hacen que cada persona adopte una forma o cristal por donde interpreta los acontecimientos de forma rígida. Las cosas son según el prisma por donde se miran. Así, ante un mismo acontecimiento cada persona lo interpreta a su manera creyendo "tener la razón", sin atender a otros datos o valoraciones distintas.
  7. Los pensamientos automáticos son difíciles de controlar: Al no ser pensamientos racionales ni reflexivos, no se suelen comprobar con la realidad, y la persona que lo tiene los suele creer fácilmente.
  8. Son aprendidos: Son el reflejo momentáneo de actitudes y creencias que han solido aprenderse en la infancia o adolescencia, provenientes de la familia, la escuela y otras influencias sociales. Como en esos periodos aun no se ha desarrollado demasiado la capacidad racional de análisis de las personas, son asimilados con mayor facilidad y almacenados en la memoria humana "esperando" a ser disparados por situaciones con carga emocional.
Como los pensamientos automáticos producen errores del pensamiento, prismas recortados y desviados de los acontecimientos que ocurren, que suelen ser habituales y repetitivos, pueden ser agrupados en las llamadas DISTORSIONES COGNITIVAS en función de los errores que comenten. La siguiente tabla recoge las principales distorsiones cognitivas.

- Las distorsiones cognitivas-
1. FILTRAJE O ABSTRACCION SELECTIVA: Consiste en seleccionar en forma de "visión de túnel" un solo aspecto de una situación, aspecto que tiñe toda la interpretación de la situación y no se percata de otros que lo contradicen. Una persona se encuentra con un amigo y hablan de muchos temas agradables, sin embargo discuten de política, y al marcharse a casa se siente irritado pensando en las críticas de aquel hacia sus ideas políticas, olvidando los otros temas agradables compartidos. Se filtra lo negativo, lo positivo se olvida. Palabras claves para detectar esta distorsión son: "No puedo soportar esto", "No aguanto que...”, "Es horrible", "Es insoportable".
2. PENSAMIENTO POLARIZADO: Consiste en valorar los acontecimientos en forma extrema sin tener en cuenta los aspectos intermedios. Las cosas se valoran como buenas o malas, blancas o negras, olvidando grados intermedios. Por ejemplo un chico que recibe un no al invitar a una chica piensa: "Solamente me pasan cosas malas". Otra persona que no encuentra trabajo piensa: "Soy un incompetente e inútil". Palabras claves para detectar esta distorsión son todas aquellas que extreman las valoraciones olvidando los grados intermedios y matices. Ejemplos: "Fracasado", "Cobarde", "Inútil", etc...
3. SOBREGENERALIZACION: Esta distorsión del pensamiento consiste en sacar una conclusión general de un solo hecho particular sin base suficiente. Por ejemplo una persona que busca trabajo y no lo encuentra y concluye:"Nunca conseguiré un empleo". Otra persona que se siente triste y piensa:"Siempre estaré así". Palabras claves que indican que una persona está sobre generalizando son: "Todo...Nadie...Nunca...Siempre...Todos...Ninguno".
4. INTERPRETACION DEL PENSAMIENTO: Se refiere a la tendencia a interpretar sin base alguna los sentimientos e intenciones de los demás. A veces, esas interpretaciones se basan en un mecanismo llamado proyectivo que consiste en asignar a los demás los propios sentimientos y motivaciones, como si los demás fueran similares a uno mismo. Por ejemplo una persona nota como la miran unos extraños y piensa: "Se que piensan mal de mí". Otra persona está esperando a otra en una cita y esta tarda cinco minutos y sin mediar prueba alguna, se le viene a su cabeza: "Se que me está mintiendo y engañando". Palabras claves de ésta distorsión son: "Eso es porque...”, "Eso se debe a...”, "Se que eso es por...".
VISION CATASTROFICA: Consiste en adelantar acontecimientos de modo catastrofista para los intereses personales, en ponerse sin prueba alguna en lo peor para uno mismo. Por ejemplo una persona está viendo la estadística de accidente de tráfico por la televisión y se le pasa por la cabeza: "Y si me ocurriera a mi". Otra oye la noticia de que una persona perdió el control y se suicidó, y piensa: "¿Y si me ocurre a mi igual?".La palabra clave que suele indicar esta distorsión suele ser:" ¿Y si me ocurre a mi... tal cosa?".
6. PERSONALIZACION: Consiste en el habito de relacionar, sin base suficiente, los hechos del entorno con uno mismo. Por ejemplo: En el trabajo una persona tenía la impresión de que cada vez que el encargado hablaba de que había que mejorar la calidad del trabajo se referían exclusivamente a él. Esta persona pensaba: "Se que lo dice por mi". Una mujer que escuchaba a su marido quejarse de lo aburrido del fin de semana, pensaba: "Seguro que piensa que soy aburrida". Un tipo de personalización consiste en el habito de compararse con otras personas de manera frecuente: "Soy menos sociable que José", "A él le hacen caso pero no a mi". Palabras claves son: "Lo dice por mi", "Hago esto mejor (o peor) que tal".
7. FALACIA DE CONTROL: Consiste en como la persona se ve a sí misma de manera extrema sobre el grado de control que tiene sobre los acontecimientos de su vida. O bien la persona se suele creer muy competente y responsable de todo lo que ocurre a su alrededor, o bien en el otro extremo se ve impotente y sin que tenga ningún control sobre los acontecimientos de su vida. Ejemplos: "Si otras personas cambiaran de actitud yo me sentiría bien", "Yo soy el responsable del sufrimiento de las personas que me rodean". Palabras claves son: "No puedo hacer nada por...”, "Solo me sentiré bien si tal persona cambia tal", "Yo soy el responsable de todo...”
8. FALACIA DE JUSTICIA: Consiste en la costumbre de valorar como injusto todo aquello que no coincide con nuestros deseos. Una persona suspende un examen y sin evidencia piensa: "Es injusto que me hayan suspendido". Otra piensa sobre su pareja:"Si de verdad me apreciara no me diría eso". Palabras claves son: "! No hay derecho a...”, "Es injusto que...”, "Si de verdad tal, entonces...cual".
9. RAZONAMIENTO EMOCIONAL: Consiste en creer que lo que la persona siente emocionalmente es cierto necesariamente. Si una persona se siente irritado es porque alguien ha hecho algo para alterarle, si se siente ansioso es que hay un peligro realete... Las emociones sentidas se toman como un hecho objetivo y no como derivadas de la interpretación personal de los hechos.las palabras claves en este caso son: "Si me siento así...es porque soy/ o a ocurrido...”
10. FALACIA DE CAMBIO: Consiste en creer que el bienestar de uno mismo depende de manera exclusiva de los actos de los demás. La persona suele creer que para cubrir sus necesidades son los otros quienes han de cambiar primero su conducta, ya que creen que dependen solo de aquellos. Por ejemplo un hombre piensa: "La relación de mi matrimonio solo mejorará si cambia mi mujer". Las palabras claves son: "Si tal cambiara tal cosa, entonces yo podría tal cosa".
11. ETIQUETAS GLOBALES: Consiste en poner un nombre general o etiqueta globalizadora a nosotros mismos o a los demás casi siempre designándolos con el verbo "Ser". Cuando etiquetamos globalizamos de manera general todos los aspectos de una persona o acontecimiento bajo el prisma del ser, reduciéndolo a un solo elemento. Esto produce una visión del mundo y las personas estereotipada e inflexible. Por ejemplo una persona piensa de los negros:"Los negros son unos gandules”. Un paciente piensa de manera idealizada de su terapeuta: "Es una persona estupenda". En este caso las palabras clave p "Es una persona estupenda". Es el efecto de englobar bajo una etiqueta hechos distintos y particulares de modo inadecuado. Por ejemplo: Una hombre cada vez que tenia ciertas dificultades para hablar con una mujer que le agradaba, se decía, "Soy tímido, por eso me pasa esto". Las palabras claves son: "Soy un", "Es un", "Son unos...”.
12. CULPABILIDAD: Consiste en atribuir la responsabilidad de los acontecimientos bien totalmente a uno mismo, bien a otros, sin base suficiente y sin tener en cuenta otros factores que contribuyen a los acontecimientos. Por ejemplo una madre cada vez que sus hijos alborotaban o lloraban tendía a irritarse con ellos y consigo misma echándose la culpa de no saber educarlos mejor. Otra persona que estaba engordando culpaba a su cónyuge por ponerle alimentos demasiado grasos. Otra característica de la culpa es que a menudo no lleva a la persona a cambiar de conducta sino solo a darle vueltas a los malos actos. En este caso las palabras claves aparecen en torno a: "Mi culpa", "Su culpa", "Culpa de...”.
13. LOS DEBERIAS: Consiste en el habito de mantener reglas rígidas y exigentes sobre como tienen que suceder las cosas. Cualquier desviación de esas reglas u normas se considera intolerable o insoportable y conlleva alteración emocional extrema. Algunos psicólogos han considerado que esta distorsión está en la base de la mayoría de los trastornos emocionales. Ejemplos de este caso son: Un medico se irritaba constantemente con los pacientes que no seguían sus prescripciones y pensaba: "Deberían de hacerme caso"; eso impedía que revisara sus actuaciones o explorara los factores que podían interferir en el seguimiento de sus indicaciones. Un hombre estaba preocupado excesivamente por los posibles errores que podría cometer en su trabajo ya que se decía "Debería ser competente y actuar como profesional, y no debería cometer errores”. Las palabras claves como puede deducirse son: "Debería de...", "No debería de...”, "Tengo que...”, "No tengo que...", "Tiene que...”. Albert Ellis, uno de los terapeutas cognitivos más eminentes, llama a este habito "Creencias Irracionales" y las contrapone a las "Creencias Racionales" caracterizadas por lo que la persona desea o prefiere respecto a sus objetivos o metas. Afirma que los deberías producen emociones extremas y trastornos y los deseos personales derivados de las creencias racionales pueden producir malestar cuando no se consiguen, pero no de manera extrema como las exigencias de los "Deberías", que además nos aleja de conseguir nuestros objetivos al márcanos solo un camino rígido.
14. TENER RAZON: Consiste en la tendencia a probar de manera frecuente, ante un desacuerdo con otra persona, que el punto de vista de uno es el correcto y cierto. No importa los argumentos del otro, simplemente se ignoran y no se escuchan. Una pareja discutía frecuentemente por la manera de educar a los hijos, cada uno se decía:"Yo llevo razón, él/ella está equivocado" y se enredaban en continuas discusiones con gran irritación de ambos. No llegaban a ningún acuerdo tan solo era una lucha de poder, de sobresalir con su razón particular. Las palabras claves que denotan esta distorsión son: "Yo llevo razón", "Se que estoy en lo cierto él/ella está equivocado".
15. FALACIA DE RECOMPENSA DIVINA: Consiste en la tendencia a no buscar solución a problemas y dificultades actuales suponiendo que la situación mejorará "mágicamente" en el futuro, o uno tendrá una recompensa en el futuro si la deja tal cual. El efecto suele ser el acumular un gran malestar innecesario, el resentimiento y el no buscar soluciones que podrían ser factibles en la actualidad. Una mujer toleraba que su marido llegara bebido a altas horas y diera voces. Ella se decía:"Si aguanto el día de mañana se dará cuenta de lo que hago por él”. Sin embargo iba acumulando gran ira y respondía de manera indirecta a su malestar cuando su pareja le solicitaba relación sexual y ella se oponía por "estar cansada y con dolor de cabeza". En este caso las palabras claves que indican esta distorsión son: "El día de mañana tendré mi recompensa”, “las cosas mejoraran en un futuro".
     
El autor ha elaborado, en colaboración (Ruiz y Luján, 1991) una escala para identificar los principales tipos de pensamientos automáticos agrupados en sus 15 distorsiones correspondientes. Usted puede administrarse la escala a sí mismo y así detectar sus principales tipos de pensamientos automáticos. Una puntuación de 2 o más para cada pensamiento automático suele indicar que le está afectando actualmente de manera importante ese tema. Una puntuación de 6 o más en el total de cada distorsión puede ser indicativa de que usted tiene cierta tendencia a "padecer" por determinada forma de interpretar los hechos de su vida.
  

INVENTARIO DE PENSAMIENTOS AUTOMATICOS (RUIZ Y LUJAN, 1991)

A continuación encontrará una lista de pensamientos que suele presentar las personas ante diversas situaciones. Se trata de que usted valore la frecuencia con que suele pensarlos, siguiendo la escala que se presenta a continuación:
  • 0= Nunca pienso eso
  • 1= Algunas veces lo pienso
  • 2= Bastante veces lo pienso
  • 3= Con mucha frecuencia lo pienso
1.No puedo soportar ciertas cosas que me pasan
0 1 2 3
2.Solamente me pasan cosas malas
0 1 2 3
3.Todo lo que hago me sale mal
0 1 2 3
4.Sé que piensan mal de mí
0 1 2 3
5.¿Y si tengo alguna enfermedad grave?
0 1 2 3
6.Soy inferior a la gente en casi todo
0 1 2 3
7.Si otros cambiaran su actitud yo me sentiría mejor
0 1 2 3
8.!No hay derecho a que me traten así!
0 1 2 3
9.Si me siento triste es porque soy un enfermo mental
0 1 2 3
10.Mis problemas dependen de los que me rodean
0 1 2 3
11.Soy un desastre como persona
0 1 2 3
12.Yo tengo la culpa de todo lo que me pasa
0 1 2 3
13.Deberia de estar bien y no tener estos problemas
0 1 2 3
14.Sé que tengo la razón y no me entienden
0 1 2 3
15.Aunque ahora sufra, algún día tendré mi recompensa
0 1 2 3
16.Es horrible que me pase esto
0 1 2 3
17.Mi vida es un continuo fracaso
0 1 2 3
18.Siempre tendré este problema
0 1 2 3
19.Sé que me están mintiendo y engañando
0 1 2 3
20.¿Y si me vuelvo loco y pierdo la cabeza?
0 1 2 3
21.Soy superior a la gente en casi todo
0 1 2 3
22.Yo soy responsable del sufrimiento de los que me rodean
0 1 2 3
23.Si me quisieran de verdad no me tratarían así
0 1 2 3
24.Me siento culpable, y es porque he hecho algo malo
0 1 2 3
25.Si tuviera más apoyo no tendría estos problemas
0 1 2 3
26.Alguien que conozco es un imbécil
0 1 2 3
27.Otros tiene la culpa de lo que me pasa
0 1 2 3
28.No debería de cometer estos errores
0 1 2 3
29.No quiere reconocer que estoy en lo cierto
0 1 2 3
30.Ya vendrán mejores tiempos
0 1 2 3
31.Es insoportable, no puedo aguantar más
0 1 2 3
32.Soy incompetente e inútil
0 1 2 3
33.Nunca podré salir de esta situación
0 1 2 3
34.Quieren hacerme daño
0 1 2 3
35.¿Y si les pasa algo malo a las personas a quienes quiero?
0 1 2 3
36.La gente hace las cosas mejor que yo
0 1 2 3
37.Soy una víctima de mis circunstancias
0 1 2 3
38.No me tratan como deberían hacerlo y me merezco
0 1 2 3
39.Si tengo estos síntomas es porque soy un enfermo
0 1 2 3
40.Si tuviera mejor situación económica no tendría estos problemas
0 1 2 3
41.Soy un neurótico
0 1 2 3
42.Lo que me pasa es un castigo que merezco
0 1 2 3
43.Deberia recibir más atención y cariño de otros
0 1 2 3
44.Tengo razón, y voy a hacer lo que me da la gana
0 1 2 3
45.Tarde o temprano me irán las cosas mejor
0 1 2 3

Claves de corrección:

TIPO DE DISTORSION
PREGUNTAS
 PUNTUACION TOTAL
FILTRAJE
1-16-31
( )
PENSAMIENTO POLARIZADO
2-17-32
( )
SOBREGENERALIZACION
3-18-33
( )
INTERPRETACION DEL PENSAMIENTO
4-19-34
( )
VISION CATASTROFICA
5-20-35
( )
PERSONALIZACION
6-21-36
( )
FALACIA DE CONTROL
7-22-37
( )
FALACIA DE JUSTICIA
8-23-38
( )
RAZONAMIENTO EMOCIONAL
9-24-39
( )
FALACIA DE CAMBIO
10-25-40
( )
ETIQUETAS GLOBALES
11-26-41
( )
CULPABILIDAD
12-27-42
( )
LOS DEBERIA
13-28-43
( )
FALACIA DE RAZON
14-29-44
( )
FALACIA DE RECOMPENSA DIVINA
15-30-45
( )

Meditación y efectos en el cerebro - Infografía


Secuelas del abuso sexual en el desarrollo del pensamiento

Consideraciones preliminares
En el marco del abuso sexual y del incesto, los terapeutas organizan sus intervenciones con destreza, pero frecuentemente con miedo de equivocarse por ignorar la manera de pensar de las víctimas. A pesar de sus brillantes intuiciones, éstas no alcanzan para compensar la carencia.
Los importantes factores en juego (el sufrimiento que puede ocasionarle al niño la ignorancia o falta de pertinencia en la relación de ayuda) amplifican la ansiedad del operador.
Todos los profesionales expresan la voluntad de proteger y ayudar a estos niños, pero no disponen de medios suficientes para comprender científicamente los mecanismos del pensamiento infantil, para confirmar o no la comprensión empírica que tienen de ellos.
Nuestro trabajo se propone aportar aclaraciones sobre el funcionamiento psico-afectivo y cognitivo del niño, así como esclarecer el origen de los trastornos cognitivos que resultan del impacto del abuso sexual a lo largo de un período significativo del desarrollo del pensamiento de aquél.
La respuesta del niño a la violencia sexual sufrida será diferente y dependerá de la génesis del vínculo causal consciente y del grado de equilibrio logrado en la organización cognitiva. Estos conceptos son esenciales porque se refieren a la gestión de la realidad de todo individuo así como a la adaptación a su entorno.
El modo de relacionarse de un niño que ha sufrido abuso sexual con el entorno social será cualitativamente diferente del de un niño que ha tenido vivencias menos traumáticas. Esta diferencia nos parece fundamental para la organización del tratamiento.

Organización del pensamiento operatorio
Todo organismo vive y se desarrolla a través de una serie de intercambios con el medio en el que se encuentra. Así es como el niño debe adaptarse permanentemente a los requerimientos que se le hacen, a una realidad (compuesta de objetos, de individuos, de reglas) de gran complejidad. La interacción con su entorno le permite adquirir, tratar y organizar las informaciones que recibe, organizándose a sí mismo simultáneamente.
El pasaje de la asimilación (integración de nuevos conocimientos en las estructuras ya existentes) a la acomodación (modificación de las estructuras internas del individuo por auto-transformación) permite al niño estructurar y comprender la realidad, adaptándose de la mejor manera posible. Esta adaptación se caracteriza por la aparición de un equilibrio que va a surgir progresivamente. uno de los aspectos que caracterizan los sistemas operatorios es la reversibilidad.
Al actuar, el niño capta el entorno, primero para conocer sus cualidades (abstracciones empíricas), luego para transformarlas (abstracción pseudo-empírica). Esto no sólo le permite acrecentar su conocimiento de lo real, sino también de las propiedades de su acción sobre los objetos. Así, cuando el niño coloca juntos redondeles y cuadrados porque son azules, les está atribuyendo una característica de clase (abstracción pseudo-empírica). Cuando observa un objeto, puede definir su forma y su color (propiedades propias del objeto) de manera inmediata (abstracción empírica). Sus acciones le permiten construir abstracciones que a su vez, implicarán nuevas acciones.
Por medio de auto-regulaciones permanentes, el niño va a lograr un equilibrio funcional, es decir la capacidad de auto-perturbarse y de auto-regularse frente a un problema para encontrar la o las soluciones más eficaces. El espacio, el tiempo, pero sobre todo la causalidad, elemento central del desarrollo del niño, van surgiendo progresivamente. La causalidad es una organización del pensamiento que se fundamenta en el conjunto de relaciones establecidas entre objetos, especialmente entre el sujeto y los objetos, por la acción y después por la representación. La estructuración de un vínculo causal consciente permite al niño analizar y comprender, como observador o actor, el conjunto de sucesiones de acontecimientos, disociando y por consiguiente identificando la causa y el efecto.
Durante el período sensoriomotriz, del nacimiento hasta los 18 meses, la inteligencia que se desarrolla se determina en presencia del objeto, de situaciones, de personas, en el momento presente, a través de la percepción pura. Sin lenguaje ni concepto, la inteligencia es práctica y apunta esencialmente al éxito en la acción. La causalidad que aparece a partir de la coordinación de la visión y la prensión, está en relación con la actividad del niño. En ningún momento tiene necesidad de comprender. La realidad se reduce a un conjunto de cuadros que aparecen y desaparecen, en los que el niño reconoce su acción, y sólo después el objeto (en el sentido amplio del término).
En el período simbólico (primer período de la elaboración del pensamiento representativo) a cada objeto le corresponde una imagen mental que le permitirá evocarlo en su ausencia. La simbolización, interiorización de una vivencia del niño, permitirá aplicar "la imagen símbolo" sobre un objeto que sin estar en relación con el original, servirá de soporte a su representación. Así es como se desarrolla el juego simbólico. La realidad no es sólo lo que está allí en el momento presente. De ahora en adelante aparecerán dos categorías: el juego y la observación. Pero estas dos realidades están totalmente vinculadas y el niño va de la una a la otra sin buscar saber lo que corresponde a la verdadera realidad. LE juego es entonces una realidad que no se opone a la verdadera realidad, lo real no es más que un juego.
Con la imitación diferida el niño accede al lenguaje. Pero éste no es conceptual; es propio del niño que ve mentalmente lo que evoca y que habla como si su interlocutor participara de su punto de vista. Así, asistimos a monólogos colectivos entre niños de 3-4 años. La finalidad de estas "discusiones" no apunta de ningún modo a transmitir informaciones o a modificar el comportamiento del prójimo, sino a expresarse.
Tiene un pensamiento omnipotente, que no se interesa en la verdad, dado que la suya es la única posible.
Su pensamiento egocéntrico le hace percibir la realidad como le gustaría que fuese y no como es realmente. Esto se debe a que el niño no tiene la capacidad de descentrarse para considerar los diferentes aspectos de un problema.
Su atención se centra en la acción, lo que le impide tomar conciencia de su modo de pensar. La demostración no es necesaria, los hechos están yuxtapuestos sin vínculos ni razones lógicas. Esto se elaborará con la descentralización, cuando el niño, al confrontarse con otros, salga de su egocentrismo. Progresivamente el juego va aproximándose más a la realidad. Al final de este estado, el simbolismo va a ser canalizado por la lógica (con el comienzo de la socialización) y aparece entonces el juego colectivo basado en la verdadera realidad.
Hacia los 6-7 años, el niño entra en el período de las operaciones concretas. El pensamiento operatorio que se instala se refiere a las transformaciones, o sea lo que va desde la acción física a las operaciones mentales, a todo lo que modifica el objeto.
A lo largo de este segundo período de elaboración del pensamiento representativo, la realidad concreta va a ser pensada de manera móvil, gracias a la descentralización que permite la coordinación de puntos de vista. Aparece entonces la reversibilidad mental, la capacidad de retornar de un estado final a un estado inicial, invirtiendo en el pensamiento, la transformación efectuada.
El pensamiento del niño no se centra más sobre los estados sino sobre las sucesiones de transformaciones que vinculan los estados entre sí. a nivel del pensamiento se estructuran las invariantes (sustancia, peso, longitud...) vinculadas al objeto y permiten situarlo en el espacio y en una temporalidad -propiedad infra-lógica.
Paralelamente, el niño elabora las relaciones entre las cosas: dependencia, inclusión, semejanzas, diferencias -propiedad lógico-matemática- con las operaciones de clasificación (relaciones de semejanza) y de seriación (relaciones de diferencia) que resultan de ellas. Una vez elaboradas, estas dos operaciones van a combinarse para permitir la estructuración del número lógico.
El niño puede entonces hacer elecciones, razonar sobre casos singulares y generales. El vínculo causal consciente (vínculo entre los diferentes acontecimientos o estados) va construyéndose progresivamente. Las relaciones de causa-efecto permiten comprender las razones de las diferencias que existen entre estados que se suceden. El niño toma conciencia de sus acciones, de su forma de tratar y de comprender las razones de los estados resultantes. AL construirse el vínculo causal consciente, una sucesión lógica emerge en la secuencia de acontecimientos, lo que da al niño la capacidad de situarse como causa o efecto, como persona que produce o recibe un efecto. en consecuencia, la relación con el medio que le rodea se modifica radicalmente.
Es necesario comprender que el niño es protagonista de este descubrimiento, así como lo es también su entorno afectivo. La congruencia de mensajes y comportamientos es esencial para realizar dicha organización.
La pérdida del egocentrismo permite la confrontación con el prójimo y el abandono de las explicaciones "mágicas" del período anterior. Después, esta conversación va a ser interiorizada, dando origen al razonamiento, el cual se vuelve consciente gracias al lenguaje que impregna la representación que el niño tiene de las cosas. De esta manera, la palabra llega a ser representación y la representación, palabra.
Se crea sí una diferencia entre la acción y el lenguaje, lo que permite tomar conciencia de las operaciones que intervienen.
El mundo exterior es observado de manera positiva. El niño lo somete menos a sus deseos, teniendo en cuenta las cosas tal y como son; no como le gustaría que fuesen.
Sin embargo, este pensamiento sólo se aplica a lo concreto (los objetos manipulables) y limita al niño en su capacidad para considerar hipótesis diferentes, para realizar la elección entre lo que parece ser lo más probable.
Recién a los 12 años, con la aparición de las operaciones formales, la relación con el mundo va a modificarse. La inteligencia va a poder aplicarse a las relaciones entre lo posible y lo real, en el sentido de que lo real llega a ser la consecuencia de lo posible, cuando antes, lo posible dependía del nivel de elaboración de la realidad por parte del niño.
Esta organización es llamada hipotético-deductiva. Por el simple juego del pensamiento, el adolescente va a poder razonar sobre proposiciones y relacionarlas entre sí para construir hipótesis antes de actuar. Esto significa que en toda situación dada, podrá concebir el conjunto de las transformaciones posibles gracias a las operaciones lógicas. No se contentará únicamente con registrar las relaciones que se le imponen, sino que las situará en el conjunto de las que son posibles.

Consecuencias del abuso sexual sobre el desarrollo del pensamiento
Como hemos visto, la génesis de las estructuras operatorias requiere un mínimo de desequilibrio provocado por los requerimientos del entorno, lo que permite que el niño pueda superar este estado de desequilibrio para crear estructuras mas pertinentes. En situaciones de violencia sexual, el abusador manipula y confunde las referencias del niño, a través de interacciones que no pueden ser asimiladas, debido a la falsedad de ciertas informaciones. Esto conduce a una mistificación de la realidad cuyas secuelas se manifiestan a través de la desviación del proceso de maduración cognitiva.
Así, según la edad en la que se haya producido la agresión y el período de desarrollo en que el niño se encuentre, las secuelas serán diferentes. En caso de sufrir abusos sexuales antes de los 8 años, se observarán trastornos en la capacidad de establecer vínculos causales. Estos trastornos van a superar el aspecto particular del abuso sexual y van a extenderse al conjunto de adquisiciones cognitivas, provocando una deriva hacia una organización aleatoria del pensamiento.
Como ha sido explicado en el libro Violencia y abusos sexuales en la familia (2), el abusador emite mensajes particularmente patológicos y morbosos.
Estos mensajes, fuente a la vez de confusión, asombro y perplejidad, son transmitidos a través de un registro comunicacional contradictorio.
Observamos un cambio de tono y de contenido emocional permanentemente que bloquea toda posibilidad de anticipación y comprensión. Ya sea autoritario y brutal, dulce y amigable; tierno y a la vez amenazante, el mismo destruye los hitos que jalonan la continuidad de la relación adulto-niño. El niño permanece impotente ante la masa incongruente de mensajes de los que es objeto, sin poder comprender las señales que normalmente clarifican el contexto.
Por otra parte, el abusador utiliza un lenguaje que se caracteriza por la utilización de un lenguaje de conminación. La comunicación se hace en sentido único, no hay una escucha del otro sino la voluntad de obtener un resultado predeterminado ajeno al diálogo y al intercambio de puntos de vista. El acuerdo voluntario del destinatario no es tenido en cuenta, lo que lo diferencia de la orden, la petición o la amenaza.
Se ve claramente entonces que el adulto abusador perturba la jerarquía de vínculos e induce a errores de apreciación, discriminación y juicio. Provoca una "codificación" del niño rompiendo la capacidad de experimentación y abstracción.
Numerosas cuestiones se plantean sobre la aceptación del abuso por parte del niño y sobre su dificultad para comunicar su sufrimiento. Es sorprendente que él permanezca tanto tiempo bajo la influencia del abusador, a menudo es criticado y considerado como cómplice por no haber denunciado antes los abusos de los que era víctima.
Esta reacción incongruente del entorno del niño deja en él profundas heridas narcicistas y un sentimiento de injusticia a menudo irreparable.
Es posible explicar esta "pasividad" involuntaria a través de la influencia psicológica que el abusador ejerce sobre el niño. Para provocar este estado modificado de conciencia, el abusador interviene de manera pragmática sobre tres áreas:
La identidad, a través de la efracción: se produce cuando el abusador penetra en el mundo del niño, tanto a nivel simbólico como real. La ruptura se desarrolla en su mundo fantasmático, en su espacio de niño (sus juegos, su habitación, su cama, su intimidad...) así como en su cuerpo (tocamientos, caricias, masturbación, penetración), materializándose cuando existe coito. La efracción deja huellas más o menos indelebles, según la edad y la organización del pensamiento: si el vínculo causal no está elaborado, la experiencia psico-afectiva del abuso será congelada en la inmediatez sin emergencia de un juicio sobre lo vivido.
El cuerpo, a través de la captación: implica las vías que llevan directamente al aparato sensitivo y sens orial del sujeto. La apropiación del otro se hace por medio de la inmovilización y de la privación de su libertad. Las tres vías utilizadas son el tocamiento, la palabra y la mirada.
El tocamiento comprende todo tipo de gestos "indescifrables" que van desde la caricia tierna hasta los tocamientos con connotaciones sexuales, enmascarados siempre por la coartada de una amable dedicación. En estas condiciones, el niño no puede jamás clasificar las acciones de su abusador.
Con la palabra como vector de información y de categorización de la relación, el lenguaje presenta anomalías lógicas y está puesto al servicio de la mistificación y de la tergiversación de significados. Las palabras acompañan a las acciones, a los actos, tanto para distraer como para paralizar o inducir a error. Se refieren a numerosos campos semánticos diferentes, sin que el destinatario pueda decodificar correctamente a cual de ellos pertenece.
Finalmente la mirada, como experiencia subjetiva perturbadora cuando transmite el deseo, la repulsión, la violencia, la nada o la muerte. Hay que señalar que todos los testimonios hablan de perturbaciones profundas provocadas por la mirada del abusador.
El psiquismo, a través de la programación, es organizado con el propósito de responder a las exigencias de quien ejerce la violencia sexual. Se trata más bien de una transferencia unidireccional de consignas y no de un aprendizaje interactivo. A través de la programación se transmiten los comportamientos que aparecerán posteriormente como pertenecientes al sujeto. Así podemos citar la erotización del cuerpo, la necesidad de proseguir la relación establecida con el abusador, el secreto, el pacto, la convicción de responsabilidad, el sentimiento de fatalidad, la vergüenza. La programación es la responsable de las retracciones, del silencio, de la aparente complicidad, de la excitación sensorial, de todas las contradicciones y paradojas que se manifiestan a través del comportamiento de la víctima.
En el contexto del abuso sexual, encontramos profundas perturbaciones establecidas por el niño; la génesis de las estructuras operatorias está profundamente perturbada. Si la lógica nace de la acción, el inmovilismo en el cual están situados estos niños va a destruir toda posibilidad de emergencia de un pensamiento operatorio. Por defecto, el pensamiento que se desarrollo no se refiere más que a los estados y las configuraciones; es estático y no reversible. No habiendo podido desarrollarse la causalidad en ese modo de pensar, la realidad no llega a ser más que una sucesión de cuadros que se suceden sin vínculos entre ellos. Así emerge el pensamiento llamado figurativo.
Según los conceptos precedentes anteriormente expuestos, podemos proponer una nueva comprensión de las consecuencias del abuso sexual:
si un niño ha sufrido perturbaciones de este tipo antes de los 6 años, su modo de aprender la realidad será deficitario, debido al bloqueo del desarrollo de la causalidad. En ese caso, el sufrimiento moral vivido será menor al no haber elaborado los vínculos lógicos que relacionan los acontecimientos entre sí. El niño concluye que lo que vive es vivido de la misma forma por los otros, que lo que le sucede es normal, pues su pensamiento es egocéntrico, sin descentralización, y por lo tanto, sin comparación posible.
A partir de los 7 años, en el caso de un niño que comienza a estructurar su pensamiento según el modo operatorio, el abuso sexual producirá una desviación hacia el pensamiento figurativo y lo vivido será traumático, pero desprovisto de la noción de temporalidad, sin devenir. Lo vivido es fijado en el aquí y el ahora. Así, se dirá que lo que le sucede es un acontecimiento único y no establecerá ningún vínculo con los otros acontecimientos idénticos que se suceden, ni con la pertinencia de los actos de los protagonistas.
En los dos casos, los niños no guardarán de su vivencia más que fragmentos dispersos y una confusa culpabilidad.
El trauma psico-afectivo es más importante cuando es vivido por adolescentes que ya han organizado su pensamiento según modalidades operatorias, con una organización causal. En ese caso, su percepción de la violencia sexual se inscribe en un conjunto de parámetros interconectados y esclarecidos por la inteligencia funcional que permiten el juicio y la atribución de nociones de valor Aparece la crítica y la rebeldía, la noción de justo o injusto, la atribución de cualidades específicas a las personas y en consecuencia a sus actos. Sin embargo, si la forma predominante del pensamiento es figurativa, el comportamiento del adolescente será dual, considerándolo como totalmente bueno o totalmente malo, pero sin ninguna simbolización o formalización abstracta concerniente a la falta cometida contra él.

Conclusión
Un extenso campo se abre con las nuevas perspectivas que proponemos, tanto sobre el plan de la comprensión de los vivido por el niño víctima como sobre las modalidades de intervención y la terapia del problema.
El espíritu de este trabajo no apunta a minimizar el sufrimiento del niño ni las secuelas de los actos que ha sufrido sino a delimitar con mayor precisión los efectos a largo plazo de la conducta del abusador a nivel cognitivo. Sostenemos que estos efectos serán diferentes según la edad del niño y el nivel de organización de su pensamiento:
Cuando el niño no muestra su sufrimiento es que no ha podido vincular causalidades entre la falta, la norma y la ausencia de responsabilidad atribuible al vínculo parental. Lo que explica el hecho de no condenar al abusador y la débil adhesión al seguimiento terapéutico.
La experiencia del niño, contemporánea al momento del abuso, debe estar incluida en el momento de la terapia según el nivel de elaboración del pensamiento. Esto exige la planificación de una intervención a largo plazo pero discontinua (reanudar la terapia en el momento de la adolescencia cuando el pensamiento operatorio haya podido ser restaurado).
Es importante, para la eficacia del tratamiento, constatar el nivel de organización de la causalidad en el pensamiento.
Aunque el abuso sexual se termine, los trastornos provocados por el traumatismo del niño, tanto a un nivel afectivo como cognitivo, no se borran. Por lo tanto, es necesario prever una coordinación de intervenciones con el fin de evitar las secuelas posteriores a través de la integración de intervenciones terapéuticas, educativas y de un seguimiento destinado a la reestructuración del pensamiento.

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Notas
Reynaldo Perrone es médico psiquiatra, terapeuta familiar y director del Instituto de Formación y aplicación de terapias de la comunicación (I.F.A.T.C.) en ST. Etienne, Francia.
(1) Originalmente publicado en francés en: Perrone, R. y Bak, F. (1996): Approche des séquelles de la violence sexuelle á l’ègard des enfants au nieveau de leur organisation de pensée. Le Journal des Psychologues, 136.
(2) Perrone, R. y Mannini, M. (1995). "Violence et abus sexuels dans la famille. Une approche systémyque et communicationnelle". Paris: E.S.F.
Otras entrevistas de R. Perrone en Perspectivas Sistémicas Nº 5, 15, 30, 37 y 38.

Este artículo fue publicado en el nº 46 de Perspectivas Sistémicas (Mayo/ Junio de 1997)

por Reynaldo Perrone y F. Bak